Un hombre que se dedicaba a la pelea de perros, se consiguió el mejor perro peleador que podía haber.
El hombre muy confiado, se fue al barrio donde se daban las más duras peleas de perro. Llego su turno con tan mala suerte que le toco con el perro más rudo de la ciudad, que con tan solo un movimiento acabo con el perro del hombre.
El hombre sulfúrico se fue a buscar otro perro que pudiera vencer al anterior. En el campo se encontró con un campesino que tenía un perro enorme.
El hombre muy impresionado, sin más, se llevo al perro del campesino a las peleas.
Una vez ahí el perro del hombre venció al otro perro con tan solo un manotazo.
El hombre muy impresionado le dice al campesino:
- Oiga compadre que perro tan bárbaro, y ¿Cómo se llama el animal? A lo que el campesino responde:
- Antes de que le cortáramos el pelo lo llamábamos león.